En conclusión, como padres, además de tener que predicar con el ejemplo sobre el consumo moderado de programas televisivos, tenemos que poner algunas normas a nuestros hijos para que sepan que la tele no es un entretenimiento al que puedan recurrir a cada rato. En cualquiera de los casos, hay que saber que la televisión en niños menores de 3 años tiene siempre efectos negativos, a saber: retrasa el desarrollo del lenguaje, genera comportamientos agresivos, sobrepeso y obesidad (los niños delante de la tele no se dan cuenta de qué están comiendo y comen, por lo general, por encima de sus necesidades). La propia Sociedad Canadiense de Pediatría recomienda que los niños de pre-escolar (menores de 3 años) no vean la tele más de 1 hora diaría. No sé que dirá la Asociación Española de Pediatría. En un vistazo rápido no he encontrado nada en su página web, pero sí he encontrado algunos artículos más de investigaciones españolas que alertan del uso y abuso de la televisión.
Así que ¡tomemos nota y tengamos cuidado sobre lo que les damos a nuestros hijos!

