jueves, 30 de junio de 2011

La Fundación Gypaetus: Un ejemplo de mala gestión

La Fundación Gypaetus que desde hace años realiza de forma exitosa programas de reintroducción del quebrantahuesos, sensibilización social y seguimiento y lucha contra el veneno en Andalucía, se ve ahora amenazada por la mala administración de su gerente, Jesús Charco, quien ha llevado a cabo una serie de despidos en masa no justificados, frenando muchos de los programas de conservación que la Fundación venía desarrollando. Las decisiones tomadas no solo han afectado a los trabajadores de la Fundación, sino que han repercutido negativamente en fondos públicos, y lo peor de todo, han acabado afectando al éxito del proyecto de reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía, de manera que en la prensa leemos que “este año no habrá suelta de quebrantahuesos para evitar envenenamientos”.


Despidos en masa

En solo tres meses la Fundación Gypaetus ha prescindido de todo el equipo técnico de la sede central de Jaén: 6 personas han sido despedidas y a 3 no les han renovado el contrato. Estos despidos en bloque (todos con reconocimiento de improcedencia, lo que conlleva la respectiva indemnización) afectan a personal técnico que llevaba años trabajando en programas de liberación del quebrantahuesos, sensibilización, contacto y fortalecimiento de relaciones con los agentes sociales involucrados en las áreas, como ganaderos y cazadores. Esos despidos suceden inmediatamente después de que este equipo hubiese escrito una carta al Patronato de la Fundación Gypaetus mostrando su preocupación ante la gestión del nuevo gerente, Jesús Charco, que había derivado en insostenibles problemas económicos y de otra índole a partir de su ingreso en la Fundación a finales de 2009. Ese fue el mismo equipo que logró que la Comisión Europea financie durante cinco años (iniciándose en 2010) el proyecto que idearon, presentaron y consiguieron, “Innovative actions against ilegal poisoning in EU Mediterranean pilot areas”, y el mismo equipo que no hace mucho recibió por parte de la Comisión Europea el reconocimiento al proyecto Life ejecutado entre 2004 y 2009, considerándolo entre los "Best Life Projects 2010".

No es comprensible que una Fundación considere necesario deshacerse de personas que, no sólo ganan premios a nivel europeo, sino que llevan a la institución millones de euros para que puedan seguir ejecutándose sus programas.

La indemnización que se ofrecía tras los despidos, en cada uno de los casos, fue inferior a la que la legislación reconoce, lo que ha originado procesos judiciales, que han desembocado en el reconocimiento por sentencia de la indemnización reclamada y en el pago por parte de la Fundación Gypaetus de salarios de tramitación. Esto supone que a lo largo de los últimos meses dicha Fundación ha desembolsado casi 90.000 € para cubrir estos despidos improcedentes, lo que supone un 16% del presupuesto anual para la reintroducción del quebrantahuesos. Estos despidos se han pagado con dinero público destinado a programas de reintroducción del quebrantahuesos, lo que ha repercutido negativamente en el desarrollo de dichos programas. Además de paralizar las liberaciones de pollos y de suprimir las tareas de hacking, las cuatro personas que trabajaban en el programa de seguimiento y lucha contra el veneno han sido sustituidas por una sola, a la que además se le han dado instrucciones de no salir al campo ¿cómo vigilar y evitar así las posibles amenazas? Esto ha contribuido al envenenamiento de dos quebrantahuesos en la Sierra del Castril
. La denuncia de esta situación le ha costado su puesto a uno de los nuevos trabajadores en mayo de 2011.

4 comentarios:

Gabriel Ortega-Solis dijo...

Qué complejo el problema, mi país (Chile) sufre de lo mismo, mala administración de fondos públicos por parte de privados. Tal vez el problema podría solucionarse con instituciones fiscalizadoras autónomas...

Estimado, aprovecho de agradecerle por los apuntes de R que mantiene en su blog, me han servido muchísimo este semestre en el curso de estadística de mi doctorado.

Saludos!

Anónimo dijo...

La última noticia es que la semana pasada una sentencia judicial embarga las cuentas y bienes de la Fundación Gypaetus...

Al final el tiempo da la razón a quien la tenía!

Y eso que los trabajadores lo advirtieron...

Joni Ortiz Martínez dijo...

Pues aqui en cazorla vaya que no estan en toda preferencia en la plaza vieja. Espero qie lo de la nava de san pedro siga podiendo funcionar, ya que no solo habia quebrantahuesos, sino más especies. Yo votaria por echar a ese tio y que la junta administre la fundación

Joni Ortiz Martínez dijo...

Pues aqui en cazorla vaya que no estan en toda preferencia en la plaza vieja. Espero qie lo de la nava de san pedro siga podiendo funcionar, ya que no solo habia quebrantahuesos, sino más especies. Yo votaria por echar a ese tio y que la junta administre la fundación

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